VIGENCIA

La Llave de los Portales Avileños

Fraternal encuentro con colaboradores de la prensa cubana en vísperas del Primero de Mayo

Entrega la Presidencia de la UPEC efigie del Che tallada en madera a Radio Habana Cuba en ocasión de su medio siglo de vida

Nuestros propios esfuerzos y la solidaridad internacional se han unido para consolidar y hacer invencible la Revolución Cubana, dijo Tubal Páez, presidente de la UPEC, a los periodistas no nacidos en Cuba pero que se sienten cubanos y que prestan

En el vestíbulo de la Casa de la Prensa, Tubal Páez habla ante traductores y técnicos de otros países que prestan servicios en medios de prensa cubanos.
sus servicios en Granma Internacional, Radio Habana Cuba, Prensa Latina y en el equipo de traducción del ESTI.

Aixa Hevia entrega a Isidro Fardales una efigie en madera del Che Guevara: un homenaje a Radio Habana Cuba.

Es ya tradicional tal encuentro fraternal entre la Presidencia de la UPEC y colaboradores de otros países, afiliados a nuestra organización, en su mayoría traductores y técnicos, en ocasión del Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores.

En la actividad se entregó una efigie en madera del Che a la emisora Radio Habana Cuba, que está celebrando medio siglo de vida. A la vicepresidenta de la UPEC Aixa Hevia correspondió hacer la entrega, en tanto Isidro Fardales, destacado periodista de esa emisora de ondas corta, la recibió.

En sus palabras, Tubal Páez recordó que también celebrábamos el 50 aniversario de la victoria de Playa Girón, primera derrota militar del imperialismo en América Latina, y la proclamación del carácter socialista de la Revolución Cubana.

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30 abril 2011 Posted by | General, Mi provincia | Deja un comentario

Manager cubano ve final beisbolera sin favoritos

(PL) El manager más ganador de la historia del béisbol cubano, Jorge Fuentes, admitió hoy que la Gran Final entre Ciego de Avila y Pinar del Río adolece de un favorito claro.

Para Fuentes, multicampeón al frente de los equipos de la provincia más occidental de Cuba, la serie está pareja solo por la estabilidad de algunos de los jugadores de Pinar del Río, porque antes de arrancar la misma nadie pensó que llegarían a la ronda por el título.

Nadie pensó antes del inicio de la temporada, yo entre ellos, que esta escuadra estuviera en esta fase. Al principio se habló de ganar cuatro partido más que en la serie precedente para llegar a 50 y tener opciones de clasificar, pero nada más, comentó Fuentes en exclusiva a Prensa Latina.

Sabíamos que en play off podía pasar cualquier cosa porque muchos jugadores tuvieron sus mejores temporadas, entre ellos Mijail Rivera en el jardín derecho, Willian Saavedra en la inicial, Donald Duarte como antesalista, y Lorenzo Quintana como receptor.

También nos ayudó la mejoría en la defensa de David Castillo, la llegada de Jesús Guerra, quien participó en 14 de las victorias del equipo. Y todo eso facilitó que estemos en la final, comentó el otrora timonel de Vegueros y Pinar del Río.

Fuentes, quien también fue seleccionador durante muchos años, ve a Ciego de Avila como un elenco muy fuerte, con muchos jugadores jóvenes y ambiciosos pero también con peloteros experimentados que redondean la nómina.

Cierto que tienen poco más de 22 años de edad como promedio, pero en las filas del equipo avileño aparecen veteranos como Yorelvis Charles, Isaac Martínez, Mario Vega, Lisdey Díaz, Yoelvis Fiss, hombres que saben lo que es una postemporada, recordó.

Para Fuentes, sin embargo, Ciego de avila está en la final y tiene posibilidades de ganarla, por Vladimir García, un pitcher con una actuación descollante en la última etapa.

García logró romper el maleficio ante Villa Clara y desde entonces parece el mejor pitcher de Cuba, aunque, lamentablemente, para ellos, Maikel Folch no les ha trabajado muy bien, pero se pudiera recuperar de aquí al partido definitivo, argumentó Fuentes.

Para el estratega, un mimado de la afición pinareña y venerado por la de todo el país, Ciego de Avila y Sancti Spíritus le parecían los equipos favoritos para discutir el título, luego de la eliminación de Industriales, aún campeón.

Pero, ahora mismo, no me atrevería a adelantar quién ganará, por más que Ciego de Avila tenga su estado de ánimo por las nubes luego de imponerse a Granma y a Villa Clara, recordó Fuentes.

Por otra parte, reconoció que el haber llegado a la postemporada sin la obligación de ganar, ayudó a Pinar del Río, aunque en cada torneo sean, junto a Santiago, Villa Clara e Industriales, los favoritos.

La Gran Final se reiniciará hoy en el estadio Capitán San Luis, de esta ciudad, sede de los próximos tres partidos de una serie prevista al mejor de siete.

27 abril 2011 Posted by | General, Mi provincia | Deja un comentario

Finalizó el VI Congreso del Partido; ahora, a trabajar

La exhortación a hacer realidad cada lineamiento, a trabajar con intensidad y cambiar la mentalidad allí donde esta frena el desarrollo de nuestra sociedad socialista, marcó la clausura del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba.

Con aplausos compactos que parecían eternizarse, los asistentes a la última sesión de la magna cita recibieron al querido Comandante en Jefe Fidel, y celebraron la elección de Raúl como Primer Secretario de la organización, cuya presentación estuvo a cargo del dirigente revolucionario Julio Camacho Aguilera.

Para el cargo de Segundo Secretario fue elegido José Ramón Machado Ventura, lo cual, como opinó Raúl al darlo a conocer, poco sorprendió a los presentes dados su desempeño y probadas cualidades.

Anteriormente —luego de que se diera lectura a un mensaje del Comandante venezolano Hugo Chávez al Congreso—, Haydée Flores, presidenta de la Comisión de Mandato, había presentado a los actuales miembros del Comité Central del Partido (CC), elegidos por votación en la tarde del lunes.

Este órgano tuvo su primer Pleno en la mañana de ayer, y eligió al nuevo Buró Político —con 15 miembros: 3 nuevos y 12 ratificados—, a su Primer y Segundo Secretarios y al Secretariado; este último, especificó el Primer Secretario al mencionar a sus integrantes, con la exclusiva misión de hacer cumplir las políticas trazadas por el CC.

A continuación el compañero Machado Ventura presentó la convocatoria a la Conferencia Nacional del Partido, a realizarse el 28 de enero del 2012.

La reunión no pasó por alto que hace 50 años, en fecha como la de ayer, el imperialismo recibió su primera derrota, en las arenas de Playa Girón. Con fervor, el actor Jorge Ryan interpretó Elegía de los zapaticos blancos, del Indio Naborí, y la sencilla pero grande Nemesia conmovió a todos con el horror del día en que el fuego mercenario la privó para siempre del calor de su madre.

Al terminar la conmovedora evocación, el propio Fidel se incorporó para saludarla, y Raúl la abrazó, le cedió su asiento.

En el discurso de clausura, el Primer Secretario definió el orden, la disciplina y la exigencia como denominadores comunes que debían estar presentes en todo empeño actual, y declaró que asumía su responsabilidad para seguir perfeccionando nuestro Socialismo, y no permitir jamás el regreso del régimen capitalista.

“Se acabó el Congreso —concluyó—; ahora, a trabajar”.
Por Granma

21 abril 2011 Posted by | General | Deja un comentario

El año 1961

No hablaré del enemigo número uno de los pueblos “el brutal imperialismo norteamericano”, diré tan solo qué significado ha tenido para mi el año 1961.

Hoy 15 de abril del 2011 han transcurrido 50 años de tantos hechos extraordinarios de mi país y mi pueblo, la “Victoria de Girón, el carácter socialista de mi Revolución, la creación de los Círculos Infantiles, y egoístamente mi cumpleaños 50, pues así de simple nací un 28 de enero y en 1961.

Cuenta mi madre de los sustos, las angustias y dudas, ella recién parida, yo pegada a su pecho, se preguntaba ¿qué será de mi bebita?, corrían los duros días de abril, y la invasión, y el caos, pero los jóvenes artilleros aquellos niños como los de Chapultepec, los hombres que se jugaban todo por la patria, el pueblo que seguía a su líder porque no nos pueden arrebatar la alegría, era el pensamiento colectivo, y los milicianos …No pasarán…se crecían a cada minuto en la batalla para alcanzar la Victoria necesaria para salvar la patria , su soberanía, nuestra libertad, para que todos los “pequeñuelos” que a penas teníamos horas de nacidos siguiéramos viviendo y creciéramos sanos porque mi generación era el futuro.

Hoy somos adultos, y con mucho orgullo hoy mi madre como todas sus compañeras de edad, ancianas, pero lúcidas, activas, con seguridad de vivir más allá de los 80 años, por nuestro sistema de salud, y yo profesional, madre feliz, porque no he vivido jamás los sustos de mi madre, y mi hijo un hombre de profunda humanidad, martiano hasta la médula, fruto de su tiempo y su generación, estemos aquí y sigamos adelante : ¿qué no tenemos contradicciones, qué muchas cosas deben mejorar? Sí, quién ha dicho que No, pero esos son asuntos nuestros, de familia, no solo de la mía sino de nuestra familia, la grande, la heroica, la que seguirá alcanzando Victorias para hacer posible el sueño de un mundo mejor, la familia cubana que hoy celebra su triunfo de tantos 50 años ¡Viva Cuba!

Por Odalys M Sánchez Méndez

15 abril 2011 Posted by | General, Mi provincia | Deja un comentario

Transformando el camino por un voto de confianza

Cuando brindamos un voto de confianza a alguien, el efecto positivo restablece la conducta de manera inmediata, es una fórmula que muy pocas veces falla.

Por este motivo los centros penitenciarios de la Mayor de las Antillas establecen nuevos programas de resocialización y rehabilitación que constituyen una puerta que abre las mentes a quienes un día cometieron delito.

En la actualidad muchos países del mundo realizan colosales esfuerzos por controlar y debilitar mediante la aplicación de constituciones y legislaciones penales, la agresividad humana, así como las más graves violaciones de las normas jurídicas.

En Cuba se han logrado perfeccionar las ideas del sistema penitenciario, y un ejemplo de ello es la Tarea 500, proyecto que comenzó en el año 2000 y mantiene un impacto muy fuerte y favorable en la población penal del país.

El CTE en Ciego de Ávila

Convertir las prisiones en escuelas, es otro de los principios que se defiende en el territorio nacional al insertar dentro del proceso de resocialización los Centros de Trabajo y Estudio (CTE) en cada parte de la Isla.

“Estos centros son de mínima severidad, en ellos los internos tienen condiciones de vida muy favorables donde están sujetos únicamente a medidas de control moral y se les brinda una serie de posibilidades que le ayudan a adoptar voluntariamente, valo¬res e incentivos que le permitan posteriormente una total reinserción en la Sociedad”, comenta el Primer Teniente Smith Cervantes de la Rosa, jefe Reeducación de la Prisión Provincial del territorio avileño.

“Los programas que la Revolución cubana ejecuta en los centros penitenciarios, surcan el nuevo camino para estos hombres y mujeres. En nuestra provincia se ven los resultados, sobre todo en el Educa a tu hijo, que comenzó en los centros abiertos y ahora se extiende hasta las prisiones en el que hay incorporados 107 reclusos con igual cantidad de niños de cero a seis años de edad”, argumenta el Primer Teniente.

“También les brindamos otros estímulos según su comportamiento como son: salidas demostrativas, paces domiciliarios, pabellones y demás, pero lo más importante en esta entidad es la capacitación, aquí ellos estudian desde la enseñanza primaria hasta la enseñanza superior de ser posible, igual se imparten cursos para diferentes oficios socialmente útiles tales como: árbitros, artesanía, gastronomía, carpintería, albañilería, plomero entre otras.

Una estancia para aprender

El Sistema Penitenciario Cubano garantiza la asistencia médica integral a cada uno de los internos, las instalaciones están equipadas con las condiciones propicias para una estadía sana y responsable, así como la alimentación y la atención a la familia con un trato justo y humano.

“Nosotros disponemos de el Programa Audiovisual en cada una de las aulas, también tenemos una biblioteca, un teatro, participamos en actividades deportivas y culturales que en ocasiones la llevamos a la comunidad colindante como parte de nuestra reinserción a la sociedad con el proyecto “Acércate más”, comenta Guillermo Hernández Cazola, interno del CTE de la ciudad de los portales.

“Considero que este proceso de transformación que tenemos en los centros penitenciaros hoy, favorece al mejoramiento, no solo de la condición humana, sino también a la conducta social de cada uno de los que estamos privados de libertad -agrega Hernández Cazola- es un voto de confianza que seguro sabremos aprovechar para transformar el camino”.

El CTE es solamente para hombres, pero de igual manera se le da particular atención a la mujer reclusa, las que están debidamente clasificadas en instalaciones penitenciarias exclusivas para ellas y son atendidas por personal penitenciario de igual género.

Como los hombres, las mujeres internas están incorporadas al trabajo remunerado y al estudio, y se habilitan en oficios, como: cocineras, peluqueras, bibliotecarias, costureras, profesoras de cultura física y deportes entre otros.

El Centro de Trabajo y estudio en el sistema penitenciario avileño instaurado desde el 2008 hasta la fecha se han incorporado a la sociedad más de 500 internos, 76 de los que aún permanecen en la instalación se graduaron en diferentes oficios en el primer trimestre y se promovieron unos 20 alumnos en distintas enseñanzas.

Por Yoanne Mursulí Rodríguez
Fotos: Roberto Lodos González

15 abril 2011 Posted by | General, Mi provincia | Deja un comentario

Avileños rozan su primera final nacional en béisbol cubano

(PL) Ciego de Ávila tomó el mando de la final divisional de Oriente del Campeonato Cubano de béisbol, tras arrollar este lunes 17-3 a Grama en el quinto partido del play off.

Con este resultado, los Tigres pasaron a liderar el enfrentamiento por tres victorias contra dos, y se colocaron a solo un éxito de clasificar a la primera gran final nacional en la historia del club, fundado en la campaña 1977-1978.

En el encuentro, disputado en el estadio Mártires de Barbados, los avileños obtuvieron un fácil triunfo amparados en el excelente trabajo monticular del astro Vladimir García, en el oportunismo ofensivo de su principal artillero Yoelvis Fiss, y en la desastrosa defensiva de los granmenses.

García, integrante del equipo Cuba al II Clásico Mundial, mantuvo en un puño a la poderosa artillería de los Alazanes, estadísticamente la mejor del país, y conquistó así su tercera victoria en la postemporada.

Con velocidades sostenidas en sus envíos superiores a las 90 millas, el derecho del municipio Morón trabajó con gran eficacia durante ocho entradas, lapso en el que propinó siete ponches, regaló cuatro boletos, soportó siete hits y le marcaron tres carreras (dos limpias).

El escudero de García en el desafío fue el jardinero central de la novena Yoelvis Fiss, autor de un sensacional despliegue ofensivo, que incluyó un sencillo y par de cuadrangulares -uno con bases llenas-, con tres carreras anotadas y la espectacular cifra de ocho impulsadas.

Con esos dos jonrones Fiss igualó con el granmense Alfredo Despaigne como líder de ese departamento en los juegos extra, con seis, y se situó a solo dos del récord absoluto para etapas de postemporada, actualmente en poder del industrialista Alexander Malleta.

Por los ganadores también brillaron con el madero el torpedero Yorbis Borroto (dos imparables y un doblete, con dos remolcadas y cuatro anotadas) y el patrullero derecho Rusney Castillo (par de incogibles y un triple, con par de empujadas y tres anotadas).

Como dato negativo durante el duelo están los cuatro pelotazos repartidos por los serpentineros granmenses, tres de ellos del relevista Erluis Blanco, quien fue expulsado del partido por el árbitro principal Fernando Zamora por actitud antideportiva.

Sumada esta cantidad de bateadores golpeados por lanzamientos, el staff de Granma acumula la alarmante cantidad de 30 pelotazos en 12 partidos disputados en estos play off.

Además del errático pitcheo los granmenses hicieron aguas en su defensiva al cometer cinco pifias, dos de ellas del torpedero Adrián Moreno, supuestamente el mejor fildeador del infield de los Alazanes.

De esta manera, Ciego de Ávila cumplió la tarea de ganar a domicilio dos de tres juegos en el Mártires de Barbados, cuando ahora deberán trasladarse a sus predios en busca de un triunfo que sentencie esta final oriental y selle su pase a la discusión del título nacional.

En Occidente, entretanto, Cienfuegos venció este lunes 14-10 a Pinar del Río y se mantuvo con vida en la final divisional, aunque los vueltabajeros todavía dominan la serie por tres victorias contra dos.

Últimos resultados:

Estadio Mártires de Barbados, Bayamo, Granma.

123 456 78 9 C H E.

-Ciego de Ávila (7-5) 002 050 00(10) 17 16 1.

-Granma (6-6) 002 000 10 0 3 7 5.

Ganó: Vladimir García (3-1, 11-7).

Perdió: Alexei Alarcón (0-1, 3-2).

Hr: Yoelvis Fiss 2 (6, 23).

12 abril 2011 Posted by | General, Mi provincia | Deja un comentario

Ahora los tigres se afilan las uñas… pobre elefantes!!!

Los Tigres ganaron en extrainning

Un triple de Ricardo Bordón por el ángulo del jardín derecho impulsó a Daikel Leyva con la carrera que dejó tendido en la grama del ¨José Ramón Cepero¨ a los Alazanes y le dio a los Tigres avileños la importante victoria y el empate de la serie semifinal oriental.

El choque comenzó con dominio de Granma al marcar tres carreras con cuatro hits en el capítulo de apertura, que provocó la inmediata explosión del abridor avileño Maikel Folch.

Sin embargo, los anfitriones descontaron una carrera en la parte baja de ese mismo episodio por jonrón en solitario del jardinero Abdel Civil, y una entrada después tomaron el control del juego al fabricar un rally de tres anotaciones, coronado por doblete del segunda base Rubén Valdés.

Por los ganadores resultó loable el desempeño de Mario Vega, quien pese a jugar lesionado disparó dos sencillos en dos veces al bate, antes de abandonar el choque por severas molestias en una de sus piernas.

Este viernes será día de traslado y el sábado se reanudarán las actividades en el Mártires de Barbados y el Capitán San Luis

11 abril 2011 Posted by | General, Mi provincia | Deja un comentario

Girón: Un miliciano en 1961

Por: Ramón González Suco CUBADEBATE

Han pasado ya 50 años, soy un veterano y no me avergüenza reconocerlo, me acompaña una familia cubana y guardo los recuerdos de mis parientes y mis amigos de colegio que emigraron. Me inquieta la posibilidad de desfilar en la Plaza de la Revolución medio siglo después. Ahora, que el orgullo lo sientan mis nietos y sus compañeritos de aula.

Mis hijos aun no conocen estos relatos, pero el hecho de saber que la trinchera que, hace 50 años en Playa Larga, excave y me protegió ahora no existe, me desvela y me impulsa a desempolvar recuerdos. Necesito revelarlos con humildad para poder desfilar más ligero junto a los veteranos de esa gesta. Por eso me decido a escribir estas líneas de cosas que ya tienen medio siglo de sucedidas.

Fui de los primeros milicianos de mi Ciudad natal de Cienfuegos. Aún no se había definido el uniforme de las milicias y el pelotón de trabajadores eléctricos utilizó un pantalón de mecánicos, hoy pitusa, y una camisa gris como las que usaban los chóferes de ómnibus y coronando el uniforme una boina negra.

Aunque pobre, mi presencia en un colegio religioso me nutrió del concepto de justicia social y de que la verdadera posición era al lado de los humildes. A los doce años dejé de ser un católico de confesión y comunión aunque terminé allí mis estudios de Bachillerato en 1956 con 17 años de edad.

Yo era hijo de empleado fallecido de la Compañía Cubana de Electricidad y por ende tenía derecho a entrar, previo examen, a dicha Compañía a los 18 años, lo que en aquel entonces era una magnífica herencia. Mi madre hipoteca la casa y parto para la de una madrina en La Habana y matriculo Ingeniería Eléctrica. Llevo una vida austera y difícil hasta que se produce el desembarco del Granma y se suspenden las clases. Todo esto difícil de imaginar para las actuales generaciones que todo lo tienen. En 1957 empiezo a trabajar de office boy en la Compañía Cubana de Electricidad. Allí busco la correspondencia al correo, atiendo mendigos los miércoles que venían a buscar limosnas del Director y veía la saña conque eran perseguidos los combatientes de la gesta del 5 de Septiembre. La vida me daría la oportunidad, gracias a la Revolución, de sentarme en 1983 como Director de esa Empresa en la misma silla que ocupaba ese Señor.

Ya triunfante la Revolución empiezo a oír a Fidel y veo que su doctrina colmaba mis esperanzas de justicia e igualdad. Se recibió el llamado a integrar las milicias lo que contó con todo mi entusiasmo. En mi casa soy visitado por antiguos compañeros de Colegio quienes me invitan a visitar el local de los Caballeros de Colón donde según ellos se reunían la gente decente para jugar ajedrez y oír conferencias religiosas. Les explicó que voy a ingresar en las Milicias y me dicen que tengo que decidir pues las dos cosas no pueden estar juntas. La respuesta a aquella encrucijada fue la de estar al lado de los revolucionarios, oportuna decisión pues pocos meses después se operaba contra ese local por conspirar y propiciar alzamientos contrarrevolucionarios.

Las prácticas se hacían en el Distrito Naval del Sur, Cayo Loco, escenario del Alzamiento de la Marina el 5 de Septiembre de 1957. Viejos marinos y nuevos Infantes de Marina nos adiestraban en marchas, manejo de armas y alguna que otra charla. Como adelanto a nuestra línea internacionalista se nos hizo una noche abordar una fragata de guerra que estaba anclada en dicho Distrito, indicándonos que íbamos a combatir a otro País, cosa que por nueva alarmó a algunos pero que para mí fue totalmente aceptada. Era una prueba a la joven tropa.

A finales del año 1960 y en los primeros días del 1961 soy movilizado para la Ciénaga de Zapata. El Gobierno guerrerista de Eisenhower, general de Corea y otras guerras de rapiña, daba luz verde a que se formara un ejército de mercenarios y apátridas que soñaban con volver a recuperar sus propiedades en Cuba, ya en poder y en servicio del Pueblo Cubano. En la fecha anteriormente señalada se hace el traspaso de Eisenhower para Kennedy y algo podía pasar en la entrega de un guerrerista a otro supuestamente más moderado.

En ese escenario, donde se desarrollaba un edificio para un Balneario, Playa Larga, pasamos más de veinte días donde hicimos trincheras en toda la playa y en un saliente a un extremo de la playa en la roca llamada diente de perro. Allí recibimos la visita de un periodista llamado José Luís Padrón y un fotógrafo de apellido Calderín del Periódico Revolución. Aprendimos a manejar una microondas Motorola que comunicaba al contingente de la obra en construcción con el Central Australia.

Muy lejos estábamos de imaginarnos que por allí meses después se les daría a los invasores el bautismo de plomo que se merecían y que esa microonda indicaría al resto del País que estábamos siendo invadidos.

Entre Enero y Abril de 1961 nos movilizaban para el Escambray. El lomerío se había convertido en nido de gusanos que se alimentaban de la pudrición de la traición. Decenas de miles de milicianos en su búsqueda. Cercos, trincheras, guardias, noticias ciertas o falsas de milicianos torturados y ahorcados con alambre de púas. Pegado a mi fusil FAL y en horas de la madrugada, viendo el resplandor de mi ciudad de Cienfuegos, pensaba en las comodidades de la casa, en lo pesado de dormir en hamacas y comer comidas mal confeccionadas por la cantidad de comensales y la calidad de improvisados cocineros. La idea de un helado me estrujaba las entrañas. Lo que nos enseñaba Fidel de que lo primero era la Patria consolidaba mis jóvenes convicciones. En el pulseo de la comodidad y el deber triunfaba este último. Una modesta barba y pelo largo acompañaba a los collares de pojas y santajuanas. Fuertes tiroteos a lo largo del cerco nos habituaban al sonido de los disparos y a la idea de que podíamos caer.

Tres largos meses con las montañas como única compañía. La Revolución avanzaba, el enemigo rabiaba.

Desmovilizados entregábamos con dolor quien había sido nuestro compañero inseparable durante tanto tiempo, nuestro fusil belga FAL en el Campamento La Campana en Manicaragua. Nuestras barbas no desaparecían. Algo nos decía que aquello continuaba. Ya de vuelta en nuestro trabajo de Oficinista en la Empresa de Electricidad nos enteramos de que estaban movilizando milicianos para el Aeropuerto. Me despido de mi madre que aunque algo acostumbrada no dejaba de sufrir mis ausencias y hacia allá nos dirigimos sin esperar una citación que llegó poco después. Se organizaba un Batallón con un nombre que pasaría a la Historia como símbolo de Resistencia, El Batallón 339 de Cienfuegos.

Nuevas armas, inferiores en poder de fuego a las del Escambray, nos entregaban. Soy nombrado Jefe de un Pelotón con varias metralletas con 90 tiros cada una, fusiles M52 de bayoneta plegable con la misma cantidad de balas por arma, y una ametralladora BZ de trípode, nueva para nosotros, con 200 balas.

Ya en los camiones la pregunta de hacia dónde íbamos. Un giro de ellos hacia la izquierda en la carretera de Caunao nos indicaba que no íbamos para el conocido Escambray y empezaron las conjeturas de que si íbamos a pasar un curso, cosa ésta que no me parecía lógica por el armamento entregado. El paso por la carretera de Rodas nos adentraba en una zona de bandidos criminales, escurridizos y escondidos bajo tierra que operaban entre Cartagena y la Provincia de Matanzas. El nombre de Pancho Jutía, famoso por sus crímenes de familias completas, nos hacía pensar que sería nuestro objetivo. Pasamos por el pueblo de Colón que dormía y sólo algunos milicianos de guardia y un que otro borracho desvelado veía pasar esa larga caravana de camiones con siluetas de hombres armados y casi todos dormidos en sus improvisados asientos.

Y llegamos a Jagüey Grande y doblamos hacia el Sur y ya amaneciendo vimos a un Central Azucarero con el nombre de una tierra lejana y llena de canguros, Australia. Allí paramos.
CENTRAL AUSTRALIA

Más de 500 hombres nos albergamos en la casa de la Administración del Central. Dormíamos en el suelo porque allí dentro no había donde colocar las hamacas. Largas colas para poder comer en la única cocina de mala calidad. Allí conocimos a nuestros Jefes de las FAR. El Jefe era el Capitán Ramón Cordero Reyes, conocido por el Tunero con amplia participación en el atentado a Fermín Cowley cuando la Insurrección en la Provincia de Holguín. El Segundo al mando un negro alto y sencillo como las palmas, el Sargento Julián Morejón, todo valor y simpatía con quien era muy fácil entenderse. Allí coincidíamos con viejos conocidos como Plácido Roque, Pupi, nuestro Jefe de Compañía, Carlos Clemente conocido por Oriente, con el Rastrero, García el Optometrista y otros a quienes no olvido.

En el Central se organizaron postas para cachear los carros que pasaban hacia la Ciénaga y se preparó una plataforma en el techo del Central para instalar una ametralladora supuestamente antiaérea. Sólo llegar a subir a dicha plataforma era un acto de acrobacia y de inseguridad que no todos podían alcanzar y por suerte no pasó ninguna nave aérea hostil.

De motus propio organicé algunas prácticas de marcha con mi pelotón sobre todo para hacer algo y salir del aburrimiento. En estas marchas se me ofrece para dirigir el pelotón un compañero llamado José Luís Chaviano, zapatero del poblado de Caonao cercano a Cienfuegos. Estas situaciones hermanan a los hombres y se hace mi hermano. Conversamos y me cuenta que su novia le espera para casarse después de esta movilización. Poco podríamos imaginar que días después y al mando de ese pelotón fuera decapitado limpiamente por una bala calibre 50 de un pájaro de muerte a quien saludaba parado en la carretera creyéndolo amigo por las falsas insignias que mostraba.
PLAYA LARGA

Por haber estado en Diciembre en ese escenario se me informa que partiera con 4 hombres para Playa Larga para hacerme cargo de un Puesto de Observación y que mi misión era informar por la ya antes citada microondas las incidencias que ocurrieran. Escojo a Israel Hernández, carpintero, a Rafael Aramillo, soldador, a Quintana, joven pichón de isleño y a Ricardo García Garriga, optometrista que a principios de la Revolución entregó su óptica y se vistió de miliciano y a quien había visto en todas las movilizaciones. García sería nuestro cocinero.

Partíamos los cinco conducidos en un pequeño jeep con las armas, mochilas y enseres de cocina. Pasamos por la entrada de la Laguna del Tesoro llamada Guamá y llegamos a la Playa donde nos alojamos en una facilidad temporal donde estaban las vistas de cómo quedaría el balneario que se construía. El paisaje era maravilloso, una larga Playa de las mejores de la costa sur de Cuba y al frente la Bahía de Cochinos, amplia bahía de bolsa. A nuestras espaldas la carretera y la enmarañada vegetación de la Ciénaga llena de fábulas y de bandas de alzados que constituían en ese momento nuestra mayor preocupación.
LA MICROONDAS

La microondas Motorola era de los constructores para comunicarse con el Central Australia pero nos fue entregada por el Jefe de aquella fuerza constructora porque entre otras cosas les comenzaba un largo pase para ir a sus casas y una gran cantidad eran de la Ciudad de Matanzas, de la Habana y otros pueblos cercanos. Se nos recomendó que la usáramos cada media hora pues la Plantica Eléctrica que alimentaba la obra estaba en mal estado con grandes fluctuaciones de voltaje impropio para ese equipo. Así lo hicimos y en esos intervalos de tiempo llamábamos a Australia: Playa Larga llamando a Australia….. Adelante Playa Larga aquí Australia…. Para decir que hace falta nos manden tal cosa. Por lo demás todo OK…OK.

Organizamos guardias para la micro y la guardia de cuatro horas cada una y preparamos una libreta escolar para anotar los partes. Del lado de Australia se había organizado algo parecido.
LA VIDA EN LA PLAYA

Éramos la casi única fuerza militar por esa zona y en ocasiones tratamos de impartir justicia a querellas entre carboneros. Los fines de semana la playa de día se llenaba de bañistas que venían sobre todo de Jagüey Grande y nos arreglábamos los uniformes y las barbas y sobre una pequeña mesita lucíamos nuestra ametralladora BZ con la variante de una vistosa cinta con balas al estilo de las películas de Pancho Villa. La otra opción, mas segura pero menos vistosa, era usar unos peines curvos. Un grupo de mujeres de la FMC nos visitó y nos trajeron latas de leche condensada, dulce de guayabas, latas de sardinas etc., lo que fue muy bien recibido. García hacia gala de sus virtudes como cocinero y en comparación con las penurias que habíamos dejado en el Central Australia vivíamos como reyes.

Sólo estábamos los carboneros que vivían en bohíos cerca de la Playa, algunos que otro plantero de las obras y nosotros.
LAS ARMAS

Salimos de Australia con cuatro metralletas con 90 tiros cada una y una ametralladora BZ con 200 balas que fue adjudicada a Quintana quien dijo saberla usar. Por suerte una tarde en una discusión de cómo se disparaba con dicha ametralladora Quintana en un alarde de sabiduría militar hizo algo incorrecto y una bala silbó sobre nuestras cabezas lo que me hizo paralizar las clases y pedir ayuda al Central. Nuestro Jefe de Compañía mandó al compañero llamado El Chino Torres quien nos instruyó en como manejar dicha BZ pero nombramos su artillero a uno de los más responsables del grupo, al compañero Israel Hernández. La vida nos daría la oportunidad de usar esa arma y la razón por este cambio.
NUESTRA SITUACION

Después de todo esto hemos leído que para la Dirección de la Revolución estábamos enclavados en un lugar con muchas posibilidades de invasión. De Trinidad que fue desechada, la mejor oportunidad era la Ciénaga, lugar con una pista de aterrizaje y con sólo dos carreteras estrechas fáciles de bloquear. Pero nosotros no sabíamos nada de ésto y pensábamos que siendo tal larga la Isla era difícil que algo pasara por allí y mucho menos nada de importancia como no fuera una lanchita como lo sucedido hacía días por Baracoa de Oriente.
LA INVASIÓN

En lo que era el comedor de los trabajadores de la Obra había un viejo televisor donde a veces íbamos a ver el noticiero y después lo apagábamos por los problemas ya explicados de voltaje. En nuestra casita contábamos con un radiecito donde oíamos música y noticias como el bombardeo a los Aeropuertos. El día l5 de Abril expusimos a riesgo el televisor y vimos el entierro de las víctimas de los bombardeos y el discurso de Fidel ordenando que fueran todos a sus puestos de combate. Salimos y contactamos con una compañía del Batallón que había cortado caña quemada y le habían permitido ir a bañarse a la Playa y le ordenamos volvieran pronto al lugar donde estaban acuarteladas que era una Granja llamada Pío Cuac a la salida del Central para la Playa. Vino la noche cargada de tensión y por el radio dado lo alejado del lugar se oían las estaciones de radio contrarrevolucionarias de Radio Swan y otras. El Pescadito está Listo, La Mesa Está Servida y otras consignas se repetían cientos de veces. Yo, un joven de 22 años con cuatro valerosos milicianos, uno de ellos Quintana más joven, constituíamos un Puesto de Observación estratégico de la Patria.

El día 16 llegan tres alfabetizadores que estaban en una Playa cercana llamada La Máquina, a pedir que los dejáramos estar con nosotros pues la familia donde estaban se había marchado y al oír las noticias no querían estar solos. Accedimos a tan juvenil y revolucionaria solicitud y ellos, dos blancos y uno negro engrosaron nuestras filas. Ya de noche nos avisan de que ven unos bultos en la Bahía. La noche, quizás por éso escogida por la CIA esta oscura, sin luna, y no hay consenso pero algo nos dice que debemos estar más alertas que nunca. Ordeno a Israel poner la BZ en la trinchera abierta en el diente de perro y a Aramillo, auxiliado por alfabetizadores, con una toalla apagar todas las luces de la Playa aflojando los bombillos pues parecía un carnaval para cualquier visitante con malas intenciones. Se acabó el descanso de algunos, todos estaban fuera de la casita. Vimos algunos resplandores para la zona de Girón que podían ser relámpagos. Dos de la mañana. Ruido de una lancha por la Zona de Buenaventura. Israel con dos alfabetizadores como cargadores de la BZ para la trinchera. Esperanzas de que aquella lancha fuera una unidad de la Marina de Guerra que a veces estaban en el Caletón y que sabía de nuestra existencia. Me alejo unos metros hacia la dirección donde viene la lancha para dar el alto y si tiraban no concentraran sobre la casa y me acuclillo. Ya se ve la lancha con unos doce tripulantes uno de ellos parado en la proa con su fusil terciado, no veo uniformes pero no era la de la Marina. Monto la metralleta y doy el alto con una pequeña ráfaga al aire.

Tiran sobre donde yo estoy con un impresionante derroche de balas trazadoras de distintos colores. La lancha se aleja de donde estoy y se pone a boca de jarro de Israel y su ametralladora que espera órdenes. Grito con todas mis fuerzas: Dale duro Israel, Patria o Muerte y una lluvia de plomo se bate sobre la lancha. Hombres al agua y malas palabras y de pronto un silencio y actividad en la trinchera. La lancha se aleja hacia el Centro de la Bahía y sólo es perseguida por las balas no propias para esa acción de las metralletas. Cuatro mercenarios, enterados nosotros después, pagaron caro ese acercamiento.

Cinco humildes milicianos del Pueblo y dos alfabetizadores habían roto el factor sorpresa para una de las más grandes y costosas operaciones de la CIA en América Latina.
EL AVISO

Son las dos y cuarto y pienso que hasta las y media no puedo avisar pero cuando entro a donde está la micro veo a Quintana hablando por ella, se la arrebato y pido a Australia y cuando sale le digo que una lancha con unos doce hombres nos ha atacado y que al parecer le hemos hecho algunas bajas y la voz de un compañero a quien decíamos Quico Metralleta del otro lado me dice que avisarán al Capitán. Dejo a Quintana en la micro y salgo y veo que al otro extremo de la Playa se encienden unos faroles verdes y empiezan a tirarnos. El silencio de la ametralladora fue que después de los primeros disparos la cinta se trabó y estaban pasando las balas a los peines curvos más seguros de usar. Ordeno fuego a discreción sobre los que nos tiraban casi a doscientos metros o más y veo que del Centro de la Bahía, de los supuestos bultos que horas antes no habíamos identificado, salían unas bolas de fuego que daban en la Playa y encendían algunas los techos de guano de los Bohíos. Siento la voz de Quintana que me llama y Quico Metralleta me dice de parte del Capitán Cordero que están preparando a la gente para salir para la Playa y que me mantuviera informando mientras pudiera y después saliera por la carretera a unirme a las fuerzas que debían estar en camino. Salgo y los que nos tiran están más cerca de nosotros. La BZ presentaba interrupciones y las balas de las metralletas sonaban débiles al lado del ruido de las armas enemigas. Un ruido sordo seguido de un silbido hizo que algo estallara sobre el diente de perro y me sentí tocado en la espalda y pensé lo peor. Con la arena en el rostro me toqué y no encontré herida alguna. Nos tiraban con morteros. Vuelvo al micro y la encuentro sin el bombillito ámbar encendido y completamente muerta. De seguro habían dañado o tomado la Plantica que nos abastecía. Ya nuestra presencia allí era inútil y me preparé para cumplir la orden del Capitán, unirme a los míos.
INTENTO DE SALIDA

Llevábamos casi hora y media combatiendo. Hablo a gatas con Israel y le quedaban unas cincuenta balas, Las metralletas casi no tenían y preparamos una balacera hacia los invasores que permitiera salir por el edificio en construcción y ganar la carretera. Así lo hicimos e Israel y yo sin balas fuimos los últimos en correr hacia el edificio. Cuando lo atravesamos vimos cerca de cincuenta hombres parados al lado de un reflector que apuntaba al suelo muy cerca de la salida que pensábamos usar. Estábamos rodeados y sin posibilidades de escapar y pensando que pronto llegaría nuestro batallón, muy superior, creíamos hasta entonces en hombres a los invasores, podíamos ser rescatados. Di la orden de dispersarse por el edificio en construcción y esperar.

Pasamos al interior de las dos alas del edificio donde había montones de arena, ladrillos, cemento y otros materiales de la construcción. Aramillo tomó el mismo camino que yo y juntos nos sentamos en el suelo después de haber ocultado las metralletas en un montón de arena. Estábamos en un cubículo de las duchas de mujeres y teníamos paredes a ambos lados. Nos creíamos solos. Oigo voces que daban órdenes y se entendían con la contraseña de Águila….Negra. Señor, las posiciones una y dos están cubiertas. A formar los del Barco Cuba. Algo nos decía que la cosa era más grande de lo que habíamos pensado. De pronto avisaban que se acercaban camiones. Pensamos enseguida en nuestro Batallón que llegaba. La respuesta de ese Jefe fue: Denles un pasodoble de bazookas y morteros. Después un intenso tiroteo y explosiones. Nuestros compañeros manejando armas de infantería se enfrentaban a mortíferas calibres 50 bien estacionadas. Los primeros mártires del Batallón 339 regaban el suelo de la Patria con su sangre generosa.

Un largo silencio nos hizo comprender que habían frenado la llegada a la Playa del Batallón. Aramillo me aprieta el brazo y me dice: Suco, reza. Ya yo hablé con mi madre muerta. Medito y empiezo como que a rezar pero siento que me ablando peligrosamente y le digo: Aramillo no es el momento de rezar sino de ver como salimos de aquí. Pienso que pueden encontrarnos y tirarnos y calculo cómo dolerían los balazos en brazos y piernas y los prefiero en la cabeza que imaginaba como un resplandor final. La idea de que mi madre pudiera caminar sobre el terreno donde yo estuviera enterrado me preocupa dolorosamente. Una voz se oye cerca de la entrada del ala del edificio donde estábamos: Registren allá dentro. Es lo último, pienso y agarro lo más parecido que tenía a un arma, un cuchillo comando que usábamos para pelar naranjas. Lo esgrimo y me pongo tieso contra la pared y pienso que debo morir peleando y si se me acercan los toco. Se sienten los pasos en la arena y dos siluetas que se paran en el medio de la nave y uno le dice al otro: No me dejes sólo Pedro y dando media vuelta vuelven a salir y reportan que no encontraron a nadie. El miedo de aquellos nos salva.

Empieza a clarear y se ve alguna luz por entre las celosías que llenan los triángulos del techado y Aramillo se sube sobre mis hombros y mira un minuto y se baja y me dice: Cómo hay y están vestidos de sapos. El camouflage de los uniformes los hace parecer batracios a la vista de mi compañero.

Ya amaneciendo sentimos voces y pasos que provenían del fondo de la nave, cosa extraña porque como dije anteriormente nos creíamos solos y vemos pasar a unos campesinos con una compañera y un niño que al vernos se espantan pero después sonríen y nos dan la mano. Les pedimos silencio y vuelven a entrar hacia el fondo pero no logran acallar más voces que se levantan. La explicación es clara, por la noche y en medio del tiroteo inicial ellos buscaron refugio en la misma edificación que nosotros pero mucho antes. Un ruido como de que algo dentro es derribado. Llanto de niños y voces hacen que de afuera digan: Salgan en fila los de adentro. Empiezan a desfilar por frente a nosotros una decena de ellos. Muy nerviosas las mujeres que gritan que llevan niños y los niños gritan al ver aterradas a sus madres. Nos miran y a todos les hacemos la señal de silencio con un dedo en la boca.

Algo sucede que de pronto un grupo es rechazado y una ráfaga de disparos hace que del techo caigan pedazos del mismo. Salgan los militares con las manos en el cuello y los codos en alto. Las mujeres gritan y nos miran con ojos desorbitados. Vuelve otra ráfaga contra el techo. Ya todo está perdido y puede ser peor para los que nos rodean. Me pongo de pie con dificultad de la posición de cuclillas en que encontraba y le digo a Aramillo: Saldré yo primero, y Aramillo me mira con ojos muy abiertos y me da la mano.
LA CAPTURA

Camino entre grandes cajas, tenso sin ver a nadie. Una sombra que se me encima me pone alerta. Un golpe en la nuca me hace sentir que se me escapan los ojos de la órbitas y caigo y caigo al suelo. Dos o tres fuertes golpes en la espalda me tienden a lo largo. Pierdo la noción de todo y un sabor a sangre me llena la boca. No veo y casi no puedo respirar. Voy volviendo poco a poco y siento que me llevan el vilo por brazos y piernas. Halan de mis barbas. Alguien grita que me pongan de pié y me enfrento a un mercenario con lentes de gruesos cristales. Es su Jefe de Inteligencia. Veo doble y casi no oigo. Me registran y sacan de mis bolsillos un carné de la Asociación de Jóvenes Rebeldes, un pase para entrar al Distrito Naval del Sur para las prácticas de las milicias y un retrato de mi madre. Ponen esos documentos en una cajita y plantean que ya me llamaran para interrogarme. Entre dos mercenarios me llevan para lo que sería la cocina del balneario, improvisada prisión donde ya hay varios carboneros y sus familias. Me ponen de frente a la pared parado con los brazos extendidos y me ponen un arma en los riñones. La cabeza me duele cuando se oyen motores de aviones. Gritan alarmados que es avión enemigo. Tiroteo. El Barco Houston es alcanzado y encalla. No siento el arma en mi cuerpo y pruebo a virarme y no hay nadie. Están aterrados y corren de un lugar a otro. Hace rato que se dieron cuenta, desde nuestros disparos, de que lo que les había dicho el instructor en Nicaragua era mentira. No desembarcarían y serían recibidos como salvadores, seguirían derecho, doblarían a la izquierda y desfilarían en la Habana como Héroes. Los que desfilamos vencedores fuimos nosotros.

Me siento en el suelo como los demás. Creo perder la conciencia, todo se me enreda. Me saca de esa situación la mano de un alfabetizador sobre mi hombro. Se sienta a mi lado y con sus dieciséis años reclina su cabeza en mi hombro. Recuerdo su papel arreglando la ametralladora trabada. Dichosa ametralladora que les hizo las primeras cuatro bajas. Lo siento temblar y le pregunto si llora. Me dice que no pero tiembla. Se aprieta a mi lado. Traen a mis compañeros y al resto de los carboneros. Al rato entran dos mercenarios a congraciarse con campesinos y algún que otro trabajador de la Obra. Preguntan a uno de los trabajadores que de dónde era y el dice que de la Habana y del Cerro. El mercenario le pregunta si no conocía al Doctor Tal porque el era Presidente del Instituto y novio de la hija de ese médico. El obrero dice que no. Plantean que sólo los militares serían juzgados que después que todo se aclare serían liberados puesto que el Ejército que los combate no usaba uniformes y que si hubiera sido Fidel el que hubiera desembarcado ya los hubiera fusilado a todos. Se fija en el alfabetizador que está a mi lado y le dice: Y de qué es ese uniforme? De alfabetizador. Y éso qué es? Enseño a leer al que no sabe. Y eres Comunista? No, soy fidelista. Pero todos los que simpatizan con Fidel son comunistas… Bueno entonces seré comunista sin saberlo pero yo soy fidelista. Empuja con la punta del fusil al joven y se marchan de mala cara. Buena lección de una joven generación.

Entran a una joven con las ropas tintas en sangre quien chilla en medio del salón y al vernos se dirige a nosotros y nos abraza diciendo que mataron a su madre. Tratamos de tranquilizarla diciéndole que quizás esté herida y nos dice que tenía un hueco en el pecho que se veía de un lado a otro. Cuando iban en un camión toda una familia fueron fusilados por calibres 50. Las mujeres presentes se ocupan de la muchacha. Los niños gritan de hambre y se los oímos decir que el barco Río Escondido que traía los víveres y las medicinas ha sido hundido.
La mañana transcurre y luciendo impecables uniformes con una pañueleta verde iridiscente se pavonean por fuera del local. Tienen todas nuestras armas despiezadas en modelos impresos y oyen por sus radios triunfantes y disparatadas noticias como de que Fidel estaba en la Embajada de Méjico, que habían tomado el puerto de Bayamo y otras. Ahora nos parecen disparatadas pero podíamos pensar que si por allí habían desembarcado con tantas armas y tanques podía pasar lo mismo por otro lado.

Nos mandan a buscar a los milicianos que somos conducidos con abundante escolta a donde está el Jefe de Inteligencia. Anteriormente había llegado prisionero un compañero del Batallón que estaba cerca de Playa Girón que se llamaba Marcayda quien no estaba uniformado y que enseguida se confundió como un trabajador más. Marcayda fue enviado a la microonda nuestra para informar que había un tiroteo sin saber que allí era donde se había desarrollado. Fue desarmado y hecho prisionero. Se va a levantar para acompañarnos y le decimos que no, que posiblemente sería el que contara lo que nos había pasado. Nos preguntan por nuestro grado militar y sólo recibe una respuesta de que somos milicianos pero reconozco la jefatura sobre los demás y quieren saber donde queremos que sean enviadas nuestras pertenencias en caso de que algo nos pasara y damos nuestra dirección en Cienfuegos. Volvemos a la prisión no sin antes haber sido amenazados por un furioso mercenario quien decía ser hermano de uno de los primeros que cayó por nuestras balas en el Desembarco. Esta noche me ocupo de ustedes y me los echo, grita enardecido.

Contra lo que puede suponerse nadie ha hecho relaciones con los invasores. Un carbonero que siempre estaba borracho llamado Guazasa por su lugar de origen, estaba con nosotros y todavía le duraba la borrachera del día anterior, y en un momento de silencio nos mira y nos dice: Guajiro no te preocupes que ahorita llega El Caballo y se acaba todo ésto. Hermoso gesto de confianza en gente tan humilde.

Sigue avanzando el día cuando se oyen tiroteos cada vez más cercanos y vemos llegar del frente camiones con mercenarios heridos, algunos destripados que son puestos en el suelo por falta de medicinas. Va cambiando la situación, ya no se sienten seguros. Vienen de los frentes mercenarios con la cara tiznada del betún de guerra que se quejan de que están combatiendo desde la mañana y no han recibido comida ni relevos.
Hay faltas de respeto a superiores por parte de quejosos soldados. Me asomo por una ventanilla y veo a un soldado con uniforme del ejército de Estados Unidos dirigiendo la construcción de trincheras con sacos de arena. Empieza a oscurecer y nuestra Artillería empieza a hacer estragos. Caen obuses cerca de donde estamos que hacen retumbar el edificio. Triste sería morir nosotros por nuestros propios disparos.
EL TANQUISTA

Ya es de noche y un tanque nuestro, aprendido a manejar días antes, comete un error enciende las luces y es alcanzado en una estera por un bazookazo. Traen preso al tanquista quien entra a empujones con gestos airados. Nos ve y nos abraza. Entra el jefe mercenario de la playa y lo manda a buscar. Lo acompañamos. Le preguntan que cuantos tanques vienen. Contesta en alta voz que lo que viene por ahí ni cien invasiones como esta lo aguantan. El jefe mercenario calla y al rato pregunta a un campesino con gorra de chofer a qué distancia está Girón. A cuarenta minutos le contestan y exclama sin recato: Nos han embarcado. A las pocas horas abandonaban Playa Larga en dirección a Girón. Hay pánico. Se van, gritan júbilo los campesinos. Vemos camiones cargados de mercenarios que se atascan en la arena y que golpean con las culatas las manos de los que están en tierra. Se van. Ni nos llevan de rehenes ni el hermano del que murió en el desembarco nos puede ajusticiar como había amenazado.

Tratamos de poner orden entre tantos campesinos que quisieran salir corriendo. Nos van a matar los nuestros si no salimos organizados, les gritamos. Mando a buscar una bandera que estaba en el mural de lo que quedaba del comedor de la Playa y ya con ella organizamos una fila de unas cincuentas personas que tratan de cantar el Himno Nacional en medios de llantos y gritos de las mujeres. Vamos al frente y a los lados de aquel insólito desfile. Cuando paso por unos arbustos siento que montan unos fusiles. Se nos da el alto. Son los tanquistas con sus cascos acolchonados. Senos cachea y se nos oye y una vez identificados nos montan en un jeep para ir a su comandancia.
EL INFORME

Soy llevado a la presencia del capitán José R. Fernández en Soplillar. Allí le informo de las armas que traen y otros detalles de importancia. Me mandan a la comandancia del Central Australia donde el comandante Augusto Martínez Sánchez dirige las operaciones. Me sientan y soy testigo del interrogatorio a mercenarios que van cayendo presos. A curas que venían en la invasión. A cada rato y con un teléfono de magneto Martínez pide el punto uno y habla con Fidel. Me entra sueño y me castiga un tic nervioso en un ojo. De pronto en una de esas conversaciones le anuncian a Fidel de mi presencia y me dicen que quiere hablar conmigo. Cómo andas, Bien comandante, Cómo te han tratado? Golpes al detenerme pero no más. Quien viene al frente? Uno que se dice comandante de la sierra y dice llamarse Porfirio Bertot Matos. Me pide le pregunte a Martínez quien dice que en la sierra no había nadie con ese nombre. Me dice que me armarán y me devolverán al bon. Me dan una metralleta y salgo atontado para el batey del central donde pululan los milicianos que llegan. Me duermo en uno sus portales y un sonido increíble me despierta. Me tiro de ese alto portal y me meto en un pequeño hueco de desagüe. Tumbamos el avión, gritan los milicianos. Me siento raro y solo pero satisfecho. Me localiza un compañero del Batallón 339 y me dice los retiraron del combate y que están en una granja a la salida del Central. Allí vamos, nos daban por muertos, abrazos, lágrimas por los caídos y por la segura Victoria.
BREVE VISITA A LA CASA

Aprovechando un viaje de horas a Cienfuegos nos mandan pues allí nos tienen como bajas. En el Sindicato de los Eléctricos hay un crespón de luto y en la pizarra mi nombre con condolencias. Mi madre no sabe nada pero mis tíos me buscan cada vez que llega del frente un cadáver a la funeraria. Alegría para toda la familia. Un compañero que me acompaña que le decían Lumumba ve con sorpresa que lo están velando como fallecido cuando llega a su casa. Cadáver devuelto a la funeraria y alegría de los que lloraban. Regresamos a Australia. Participamos en pequeños grupos en la caza de mercenarios que se entregan ante las frescas naranjas peladas que llevábamos. A los pocos días nos preparamos para ir a la Habana. Estábamos en harapos y pensábamos nos fueran a dar ropa nueva. Esperamos.
EL DESFILE

Hubo desfile pero no de ellos, de nosotros. Salimos de jagüey grande en rastras hacia la habana. Casi todos con la ropa llena de sangre o fango. Nos bajaron en Malecón y Paseo y nos vimos rodeados de milicianos con sus uniformes impecables y sus boinas verde olivo ladeadas.

Nos mandan a formar con los espacios de los caídos sin cubrir. Casi veinte espacios vacíos. Empezamos sin mucho animo a marchar y para sorpresa nuestra se corre la voz de que es el batallón de Cienfuegos y la orden de atención corre por esos batallones y todos se mantienen en atención a nuestro paso. Recobramos nuestro porte y nos sentimos mejor. De las aceras nos saludan y algunas mujeres rompen las barreras y vienen a abrazarnos. Nos acercamos a la tribuna de la Plaza de la Revolución donde ya Violeta Casals anuncia que empieza el desfile militar con el batallón de Cienfuegos el primero que enfrentó y taponeó al enemigo. Toda la tribuna se pone de pié. Fidel con prismáticos y cara de alegría nos saluda efusivo. Un maravilloso uniforme que no es de tela nos va cubriendo y algunos con los ojos mojados. Los muertos desfilan. Los vivos y ellos vamos vestidos de gloria.

Revelo estas notas a sabiendas de que los que con honor y humildad han llevado bien callada esa gloria de ser veteranos me lo aceptan como manera de honrar a los que cayeron en esa gesta. Ojala y junto a mis nietos ahora me permitieran volver a excavar esa trinchera y dejar la huella del combate en Playa Larga como símbolo del triunfo de la patria nueva.

10 abril 2011 Posted by | General | Deja un comentario

Granma marcó primero en estadio José Ramón Cepero

Granma salió delante en la semifinal oriental de la 50 Serie Nacional de Béisbol, al vencer este miércoles 8-3 a Ciego de Ávila, en partido efectuado en el estadio José Ramón Cepero, de la ciudad de Ciego de Ávila.

Los Alazanes inauguraron el marcador en la misma primera entrada, al caer sobre los envíos del abridor local Yánder Guevara, quien soportó par de indiscutibles, incluido uno de Alfredo Despaigne que remolcó dos y propició la salida del box del lanzador avileño.

El relevista Yadir Rabí fue recibido irrespetuosamente por Yordanis Samón, autor de un sencillo al jardín derecho productor de la tercera, lo cual le daba temprana ventaja a Ciro Silvino Licea, la designación del mentor de los Alazanes Ángel Ortega.

Ciro trabajó sin complicaciones durante los primeros cinco innings, con excelente control en su recta y sus rompimientos.

En el sexto, los locales se revelaron y empataron el choque, cuando Rubén Valdés pegó sencillo, Raúl González conectó cuadrangular y Abdel Civil para el 3-3 parcial en la pizarra del Cepero.

Un doble de Rusney Castillo, con error del jardinero derecho granmense decretó la explosión de Licea, sustituido con efectividad por Alain Tamayo, cuya labor detuvo el ímpetu de los avileños, incapaces de irse delante con hombre en tercera sin out.

El séptimo acto fue decisivo para los visitantes, cuando se combinaron boleto a Carlos Barrabí, doble de Ramón Tamayo y vuelacercas de Urmaris Guerra, ante un Rabí impecable hasta entonces.

Los discípulos de Roger Machado desperdiciaron una excelente oportunidad a la ofensiva en el cierre del octavo, cuando, con un out y las bases llenas fue sorprendido en segunda base Yoelvis Fiss, antes de fallar Isaac Martínez en elevado al central frente al taponero Manuel Vega.

Granma inicia delante en este duelo oriental, pactado al mejor de siete, el cual continuará este jueves a las 8:00 de la noche en el propio escenario avileño.

En la jornada de hoy miércoles se inició, además, la semifinal occidental, con el encuentro entre las selecciones de Cienfuegos y Pinar del Río, en el 5 de Septiembre de la capital cienfueguera.

7 abril 2011 Posted by | General, Mi provincia | Deja un comentario