VIGENCIA

La Llave de los Portales Avileños

Te quiero hacer tantas preguntas

Papá, el mundo me parece muy grande… y tengo ¡tantas dudas!

Ya les escuché decir a ti y a mi madre que la vida es dura, a veces cruel, pero que vale la pena vivirla porque, también, es bella. Y no entiendo.

Si es así de paradójico cómo saber entonces cuándo elegir lo más correcto. Qué hacer para andar como tú, enfrentado a todo, íntegro, dando una sonrisa cuando te sangra el alma, apoyado y sirviendo de sostén a mi madre.

¿Cuando sea grande mis amigos serán como los tuyos? ¿Tendré, como tú, una solución ante cada problema? ¿Hallaré, para mis hijos, una madre tan buena como la que tú elegiste para mí? ¿Cómo sabré si estoy enamorado? ¿Tendré pelos en el pecho?

Papi, perdona si te aturdo con tantas preguntas, si te canso con mis interminables por qués; si no entiendo esa mirada tuya, tierna, recta, exacta… que unes a cada respuesta. Solo necesito que comprendas que quiero crecer y parecerme a ti, aunque tengo dudas de si pueda copiarte.

Me ha dicho mi hermano que, cuando se sintió solo, tu mano en la suya fue el bálsamo reparador, que alcanzó la gloria cabalgando sobre tus piernas, mientras te convertías en el pirata de sus sueños, en el corcel de sus travesuras, en el mago que, sin tener sombrero ni varita mágica, cambió por dicha el dolor, y siempre ha sido su punto de llegada y de partida.

Viejo, cómo hago para ignorar, escondido detrás de la cortina, ese instante en que mi madre llega y tú la recibes, a la vez que ella te hace mil preguntas y te cuenta mil historias; o cuando eres tú quien llegas y ella te espera con un brillo en los ojos que lo inunda todo, y que me intriga.

¿Qué hago para crecer papá? ¿Para tener tu inteligencia, tu fuerza, tu espíritu? ¿Cuál camino es el mejor? ¿Quiénes no me decepcionarán nunca? ¿Dónde escondes tu zurrón de sabias respuestas?

Yo sé, porque lo he visto en tus ojos, que tú estarás siempre al alcance de mis manos, que intentarás quitar de mi camino los obstáculos más grandes, y que dejarás otros para que tropiece y aprenda a levantarme.

Papá, papá, no finjas que duermes en tu sillón. Estoy seguro de que has escuchado todas mis interrogantes. ¡Quisiera hacerte tantas preguntas! Te repito que el mundo es muy grande y tengo muchas dudas. Quiero ser como tú mi viejo. Solo dime algo ¿me enseñas?

Por Alexey Fajardo López

Anuncios

19 junio 2011 - Posted by | General, Mi provincia

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: