VIGENCIA

La Llave de los Portales Avileños

EDUCAR ENTRE RUEDAS

Un criterio legal fundamenta que “Ignorar la ley no exime de responsabilidad”, acatarla es ser disciplinado, pero cuando se hace por conciencia se transforma en una actitud humana de mucho más valor en nuestra sociedad cubana.

El bloqueo económico, financiero y comercial impuesto a la Mayor de las Antillas por más de 50 años, ha puesto a funcionar nuestro sistema social de forma estratégica, siempre buscando la salida idónea para reajustarnos y lograr la tranquilidad ciudadana y entre ellas está la resolución 435-del 2002 establecida por el Ministerio del Transporte apoyado por la ley 109 de vialidad y transito con la finalidad de aprovechar el destino de los vehículos estatales sin cargas y transportar a los pasajeros que lo necesiten.

Por lo que es de absoluta obligatoriedad para los chóferes de la nación cubana detenerse en los puntos de embarque para ejercer esta acción, regulación bien conocida por los automovilistas de la isla, sin embargo todavía falta seguir despertando la capacidad de asimilarla.

Pese a que en la central provincia cubana de Ciego de Ávila aún persisten ejemplos negativos, se reanima la transportación por estas vías, en hora buena. Al cierre de 2011 se trasladaron más de 5 millones 600 mil pasajeros mediante este sistema, un 19 por ciento superior al año anterior.

El territorio avileño cuenta con 71 puntos de embarque y en la ciudad cabecera funcionan 6 en lugares estratégicos para impulsar a los transeúntes a hacia sus destinos. Educar entre ruedas es tarea constante de los 133 inspectores populares o amarrillos como se les conoce por la población, sobrenombre que concuerda con el uniforme que les identifica.

Sin lugar a dudas queda mucho por logar, la conciencia es el primer factor que debe unirse al cumplimiento de estas leyes que fortalecen los valores de solidaridad y respeto, aspecto que se revierte en salud para todos.

Yoanne Mursulí Rodriguez
ymursuli@enet.cu

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6 marzo 2012 Posted by | General, Mi provincia | Deja un comentario